Miércoles, 15 de marzo de 2006

A principios de esta temporada ya dedicábamos un post entero a este gran entrenador. Entonces era por una buena nueva, la de sus 500 victorias como entrenador en Temple. Pero ahora las circunstancias son bien distintas.
Apenas dos días después de ser eliminados en semifinales del Atlantic-10 Tournament, el 13 de marzo, John Chaney reunía a la prensa para anunciar su adiós a los banquillos.
Chaney se retira a los 74 años de edad, con una trayectoria ligada a la universidad de Temple, en la que ha sido el entrenador del equipo de baloncesto durante casi dos décadas. Chaney ha hecho de Temple uno de los programas mas interesantes estos años, aunque quizás sea cierto que el nivel de los últimos 5 años no ha sido el acostumbrado.
La retahíla de triunfos y logros obtenida por Chaney es larga, muestra de que su carrera ha sido una de las mas importantes en el basket college. Pero no solo quedan sus victorias y éxitos. Chaney deja un legado mas profundo.
Su forma de entender el baloncesto es característica. Sus equipos suelen basarse en unas defensas zonales que anulan los ataques de los equipos rivales, y cuando su equipo ataca siempre tiene una premisa: no perder el balón por nada en el mundo.
Su trato con sus jugadores también ha sido muy peculiar. Temple es una universidad situada en la zona metropolitana de Philadelphia, y a ella acuden estudiantes en su mayoría de raza negra. Chaney reclutaba a los mejores jugadores de la zona de Philly que solían ser chavales con problemas en casa y con dificultades para los estudios. Y Chaney trabaja con ellos, con mucho trabajo y disciplina, no permitiéndoles ninguna acción extradeportiva que les afectara en su juego y trabajo diario y exigiéndoles que sacaran sus estudios.
También ha habido algunos hechos grises en la trayectoria de John Chaney. El último y mas recordado fue en la temporada pasada cuando mandó a uno de sus jugadores al campo para defender fuerte e incluso hacer daño a John Bryant, jugador de la vecina St. Joseph’s. John Bryant acabó con un brazo roto en el hospital. Y Chaney no tuvo problemas en salir a la luz pública afirmando que el culpable fue él y que merecía un castigo ejemplar. No dejó que la NCAA o su college le sancionara y fue él mismo el que se auto impuso una sanción por este hecho.
Ya no volveremos a ver a John Chaney en un banquillo. De hecho ya no participó en el último partido que ha jugado su equipo esta temporada. Chaney no dirigió a Temple en la primera ronda del NIT (donde cayeron eliminados por Akron) al estar atendiendo a su mujer enferma.
La lista de buenos jugadores que ha dejado Chaney a sus espaldas es muy larga (Eddie Jones, Lynn Greer, David Hawkins...). Su último producto ha sido Mardy Collins, que jugó en esta derrota en el NIT su último encuentro como universitario. También va a ser una lástima el no poder ver la evolución de un jugador español, Sergio Olmos, en los años que le quedan en Temple. Al menos Sergio podrá decir que fue entrenador por un miembro del Hall of Fame.
Un saludo.
Por: palancano | entrenadores | Comentarios (0) | Referencias (0)